Tipos de discapacidad para optar por una pensión

Hoy en día, el Estado otorga beneficios o subsidios para personas que padecen algún tipo de discapacidad. Sin embargo, hay varios factores en juego para que un individuo pueda optar por una pensión. Los tipos de discapacidad juegan un papel crucial a la hora de determinar el tipo de beneficio que obtendrá la persona, porque es a partir de allí que se establece una cifra estimada para ayudar al afectado en su condición.

tipos de discapacidad

En este artículo vamos a hablar sobre los tipos de discapacidad y todo lo relacionado a la tramitación de una pensión por discapacidad. Antes que nada, es conveniente conocer las diferencias entre la incapacidad permanente y la discapacidad. Se entiende como incapacidad permanente al estado en el que se encuentra una persona por un accidente o una enfermedad que le impide desempeñar cualquier trabajo y por ello recibe una pensión, mientras que la discapacidad hace referencia a una limitación física o psíquica que no le permite al individuo trabajar.

Estas dos definiciones tienen distintos grados y a su vez son diferentes entre sí. Mientras que el grado de discapacidad de una persona se calcula con un porcentaje, la incapacidad va de menor a mayor dependiendo de las limitaciones específicas que tiene el afectado para llevar a cabo una profesión.

Tipos de discapacidad y sus grados para pedir una pensión

Debemos tener claro que, a veces una persona con discapacidad puede tener una apariencia completamente normal o no aparentar a simple vista ser discapacitado, y esto se debe a los tipos de discapacidad y sus grados. En algunos casos, el porcentaje es tan mínimo que no resulta evidente, pero aún así le ocasiona cierta limitación al individuo.

A continuación vamos a evaluar cuál es el porcentaje mínimo de discapacidad que debe tener una persona para cobrar una pensión y los diferentes tipos de discapacidad con sus grados que pueden ser reconocidos para tramitar este tipo de beneficio. Las clases que donde se encuentran los diferentes porcentajes son las siguientes:

  • Clase I: Afecciones diagnosticadas por un médico pero que no ocasionan ninguna discapacidad (0%).
  • Clase II: Cuando se presenta una discapacidad pero es leve (entre el 1 y el 24%).
  • Clase III: Cuando se percibe un nivel de discapacidad mayor al 24%, pero continúa siendo moderada. (entre el 25 y el 49%)
  • Clase IV: Se percibe una discapacidad de mayor grado (entre el 50 y el 70%).
  • Clase V: Discapacidad bastante grave (mayor al 75%).

Los porcentajes que sirven para determinar la magnitud de los beneficios de una pensión son 33 y 65%. De ésta forma, el individuo o no puede conocer si puede optar o no por una pensión por discapacidad

Discapacidad por debajo del 33%

Si una persona tiene un tipo de discapacidad de grado menor al 33%, entonces no puede disfrutar de una pensión, prestación económica o beneficio por parte del Estado, ni social ni fiscal.

Discapacidad igual o por encima del 33%, pero por debajo del 65%

Aunque las personas que tienen un grado de discapacidad por encima del 33% pero por debajo del 65% aún no califican para una pensión, sí gozan de beneficios sociales y fiscales, los cuales no están disponibles para discapacitados por debajo del 33%. Algunos de los beneficios que puedes disfrutar si te encuentras en este rango son: Tarjeta de aparcamiento para discapacitados, viviendas con carácter de protección oficial, beneficios a la hora de comprar un coche o usar el transporte público, en la declaración de la Renta (IRPF), entre otros. De esta forma, se intenta ayudar al discapacitado, aunque sea mínimamente, a sobrellevar su condición.

Discapacidad igual o por encima del 65%

A partir de este punto sí tienes el derecho de cobrar tu pensión por discapacidad. Este beneficio le otorga al individuo 369,90 € mensuales en 14 pagas, que se convierten en 5.178.60€ al año en forma de una pensión contributiva. Esta cifra aumenta en un 50% si el tipo de discapacidad es de un grado superior o igual al 75%, alcanzando los 7.767,90 € anuales. Sin embargo, estas cifras son diferentes a las que se manejan en las pensiones por incapacidad permanente, que van de menor a mayor dependiendo de la condición del afectado.

La suma mínima que una persona puede recibir por una pensión de discapacidad es de 92,48 € al mes, es decir, 1.294,65 € al año. Se debe tomar en cuenta que para calcular el importe exacto que un discapacitado va a recibir por esta prestación económica se determina partiendo de las rentas personales propias del afectado y las de los familiares que viven con él.

Cuando un discapacitado de grado igual o superior al 65% se beneficia con estos ingresos por una pensión, puede elegir, si lo desea, ejercer una profesión durante 4 años, siempre y cuando la suma de su salario mas el importe de la prensión no sea mayor de 11.632,63 €. De hacerlo, el importe de la prestación económica disminuirá hasta que los dos ingresos no lleguen a ese monto

¿Cómo se determina el grado de una discapacidad?

Para determinar el grado de discapacidad de una persona, el equipo encargado de hacer la inspección estudia los siguientes aspectos:

  • Capacidad para comunicarse
  • Actividad física (básica y funcional)
  • Funcionamiento de las manos y los cinco sentidos
  • Cuidado personal
  • Capacidad para usar los medios de transporte
  • Dinámicas sociales y de ocio
  • Desempeño y funcionalidad sexual

Cuando culmine el examen, se le asignará al solicitante de la pensión un grado para su discapacidad, que puede ser nula, leve, moderada, grave o muy grave. Luego de eso, se calcula la clase y el porcentaje exacto de la discapacidad para poder determinar si puede o no optar por la pensión

Requisitos para cobrar una pensión según el tipo de discapacidad

Existen una serie de requisitos generales para cobrar una prestación económica sin importar el tipo de discapacidad. Estos requisitos son:

  1. Vivir legalmente en España por al menos 5 años, de los cuales, dos deben ser los años anteriores a la solicitud de la pensión.
  2. Tener una edad entre los 18 y 64 años cuando se inicia la solicitud.
  3. No tener ingresos alternos que superen los 5.178.60€ al año.
  4. Tener un tipo de discapacidad por encima o igual al 65%

Si tú o alguien cercano a ti cumple con estos requisitos entonces ya pueden comenzar a tramitar su solicitud para una pensión por discapacidad.

¿A dónde debo acudir para solicitar una pensión por discapacidad?

Debes acudir al departamento de servicios sociales de tu Comunidad Autónoma porque las solicitudes ya no son gestionadas por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso). Los importes de la pensión son los mismos sin tomar en cuenta el lugar de España donde te encuentres y también son regulados bajo las mismas condiciones legales. Es importante tener claro que el encargado de pagar la pensión por discapacidad es la Seguridad Social y que al momento de solicitar la prestación económica debes tener tu DNI, el certificado médico que acredita el tipo de discapacidad, entre otros documentos.

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